Renato de Silva Mendonca

Es la segunda vez que vivo en Los Cabos, la primera ocasión fue en el año 2000 cuando trabajé como gerente de operaciones en el hotel Westin durante tres años. Después me mudé por cuestiones de trabajo a Monterrey y Brasil. Hasta regresar en el año 2008 como Gerente General de Sheraton Grand Los Cabos Hacienda del Mar.

Residiendo en Los Cabos, con una participación activa dentro de la Asociación de Hoteles, en el 2013 tuve oportunidad de dirigir la presidencia. En la mesa directiva me acompañó Douglas Dodge, Juan Vaughn, Enrique Turcott, Alberto Martínez y Cristobal Tortosa. En 2014, hubo algunos cambios, se integró Goyita Osako, Francisco Silva y Jairo Torres.

Fue muy interesante trabajar con ellos en pro del destino. Es gente dedicada, profesional, que quiere mucho al destino y que le dedica parte de su tiempo a la Asociación de Hoteles y a proyectos especiales.



Dentro mi gestión se dio una transición en la estructura de la Asociación de Hoteles, Fiturca se separó como institución. Esto es un cambio importante, porque entonces hay más participación de Asudestico y del Gobierno del Estado, hay más integración de su parte en la mesa de trabajo. Esto trajo también, una variación en el presupuesto, entonces hay más interés en los hoteles asociados por participar.

Otro hecho histórico que pasó en mi periodo, fue el impacto del huracán Odile. Marcó mi administración. Cuando trabajé en el Westin, me tocó el huracán juliette en Los Cabos. En esa época, era el segundo en el mando en el hotel Westin. Con esa experiencia vivida en el año 2001, tenía la esperanza de salir y que fuera algo parecido, esto es, salir del refugio y limpiar. En un par de días, de semanas estar listos para restablecer la operación.


Sin embargo, cuando salgo del abrigo y empiezo a hacer un recorrido con la luz del día, me di cuenta del tamaño del daño que había causado el huracán, cuantiosa basura y numerosos destrozos. Era impresionante, no me lo esperaba.

El hotel Sheraton no tuvo tantos daños. En Los Cabos no había comunicación, informarnos entre hoteles era imposible. Otro tema, fue la evacuación de los turistas. Ahora creo, que en ese tiempo estábamos relajados, hacía más de 10 años que no teníamos un huracán. No estábamos preparados.



Recuerdo que Paloma Palacios se comunicó conmigo y armamos una base de comunicación aquí en el Sheraton, una oficina provisional. Empezó a hablar con los hoteles. Pronto establecimos enlace con la Secretaria de Turismo. Así, comenzamos a ver prioridades: condición del aeropuerto, itinerarios, cantidad de turistas, transporte y situación de los hoteles.

Con el tiempo llegó el ejército y la ayuda del gobierno. Fue una experiencia muy intensa.



El aprendizaje más sorprendente al estar en la presidencia de la Asociación de Hoteles es el hecho de que estás a cargo, pero no eres el jefe. Es diferente a dirigir un hotel, allí tienes un equipo, un comité de operaciones y cada uno tiene su estilo, puedes permitir que participen con sus ideas. Tienes el poder de cambiar la dirección, la velocidad, los jugadores; la responsabilidad es tuya, tienes la última palabra.

En la Asociación de Hoteles, no puedes hacer esto. Tienes que convivir y negociar muchísimo. Fue muy buena experiencia porque me ayudo a desarrollar aún más, mi parte de conciliador. Aunque en algunos momentos fue frustrante, puesto que no avanzas a la misma velocidad que en la iniciativa privada. Todo tiene que ser consensado, discutido de forma eficiente.

Al final, todos tenemos un objetivo común que es traer turistas a Los Cabos, tenemos que seguir trabajando en esta dirección; tratar de disminuir las diferencias y enfocarnos.



Tengo 35 años en la industria de turismo en diferentes países. En el lugar donde he podido desarrollarme más, me he integrado y desarrollado mejor es aquí en Los Cabos. Es un destino turístico que me ha preparado. Mis cuatro hijos pasaron una gran parte de su vida aquí, uno de mis hijos se siente más mexicano que brasileño. Además, la comunidad, la sociedad en Los Cabos me ha recibido muy bien.

Entonces, participar, apoyar y que la gente también te apoye, ha sido bueno. Algo que no me había pasado en otros destinos, tal vez no era el momento, tal vez no tuve el tiempo de involucrarme tanto. Todo esto me ha llevado a tener un cariño especial por Los Cabos.


Me preocupa la infraestructura del pueblo, seguir a este paso es muy serio, sino hay un trabajo formal combinado entre iniciativa privada y gobierno. Las inversiones privadas allí están, son de primer mundo, con una infraestructura turística de vanguardia. Debemos tener cuidado con los servicios a la comunidad como: escuelas, hospitales y todos los demás servicios básicos necesarios para la población, sino vamos a tener problemas de seguridad y salud.

Para el turista las instalaciones están incrementando de forma organizada en Los Cabos, diferente a otros destinos. Como destino turístico estamos creciendo, lo veo excelente.



Gonzalo Franyutti

Presidente de la Asociación de Hoteles en el año 2008 – 2011

Enrique Turcott

Presidente de la Asociación de Hoteles en el año 2015-2016